"Total Eclipse", el eclipse como metáfora apocalíptica según Klaus Nomi
Mientras esperamos que venga Klaatu a decirnos cuatro cosas, una canción vieja que suena como si fuera de ahora, por cómo es, cómo suena y lo que dice.
“Total Eclipse” es una de las canciones más emblemáticas de Klaus Nomi, que a su vez es uno de los artistas más emblemáticos que dio el underground neoyorquino a finales de los setenta. Como otros temas de su repertorio original, el tema está compuesto por Kristian Hoffman, que fue miembro de los siempre reivindicables Mumps y también estuvo involucrado en la no wave, trabajando con Lydia Lunch y James Chance (aunque su primera aportación visible a la música neoyorquina son algunas de las ilustraciones que realizó para New York Dolls).
Pero volviendo a “Total Eclipse”, fue incluida en el primer álbum de Nomi, publicado por RCA en 1981 y seleccionada como segundo single del álbum. La canción usaba el eclipse solar como metáfora de las consecuencias de una guerra nuclear en una época en la que la guerra fría estaba cada vez más caliente, con la diplomacia entre Washington y Moscú paralizada a partir de la llegada de Reagan a la Casa Blanca, dispuesto a incrementar el armamento nuclear de la nación. La letra dice cosas como estas: “Big shots / Argue about what they've got / Making the planet so hot / Hot as a holocaust” (Peces gordos / Discuten acerca de lo que tienen / Haciendo que el planeta esté tan caliente / Caliente como un holocausto)
“Total Eclipse” reunía los elementos que caracterizaron el estilo de Nomi. Canciones pop vestidas con sonidos del postpunk, sintetizadores incluidos, todo ello al servicio de las prodigiosas cualidades de su voz de barítono. Nomi fue el primer artista que se atrevió a unir ópera -el género del cual provenía- y rock. Llevó a cabo este cruce con la autoridad que le daba el pleno dominio de su técnica vocal, que podía alcanzar tonos muy altos para bajar de inmediato a otros más graves. La ópera inspiró también su imagen, dramáticamente teatral a la vez que futurista, una Judy Garland aterrizada en una nave espacial en el Berlín de la República de Weimar. Sus primeras actuaciones la dio en el Mudd Club de Nueva York, la ciudad en la que se instaló al dejar Alemania, y allí fue donde Bowie lo descubrió, cuando salía al escenario vestido con un traje de andar por casa inspirado en los que Bowie vestía en la era de Ziggy Stardust.



Por aquel entonces, año 1979, Bowie había renunciado a girar presentando su nuevo álbum. En lugar de eso, eligió aparecer en Saturday Nigh Live tocando tres temas en directo. La idea era interpretar “Boys Keep Swinging”, el primer single de Lodger. Pero la actuación, concebida casi como una performance, acabó incluyendo también versiones de “TVC15” y “The Man Who Sold The World”. El grupo que le acompañó en directo en esa ocasión, compuesto por músicos habituales en su banda –Stacey Haden, Carlos Alomar, Dennis Davis, George Murray- contaba también con Jimmy Destri, teclista en Blondie. Klaus Nomi y Joey Arias ejercieron de coristas. Arias era uno de los bailarines del grupo de Nomi y también su pareja por aquel entonces. Ambos trabajaban entonces en la tienda Fiorucci de Nueva York, establecimiento que alguien llegó a definir como la versión diurna del Studio 54. En lugar de bailar, comprabas ropa y objetos exclusivos en un local que, haciendo gala de la filosofía warholiana, acogía con los brazos abiertos a nuevos artistas. Keith Haring, que decoró la tienda, fue uno de ellos.

Para su actuación Bowie, mandó diseñar vestuarios diferentes. En “Boys Keep Swinging” salió con un traje azul que le hacía transparente y llevaba cosida una marioneta que él mismo manejaba. El diseño era de Mark Ravitz, escenógrafo con el que ya había trabajado en giras como la de Diamond Dogs. También diseñó un uniforme que Bowie definió como de “azafata de la Revolución Cultural”. Se lo puso para “TCV15” , mientras Arias y Nomi paseaban a un caniche de cartón con un pequeño televisor en la boca. Para el número fuerte, “The Man Who Sold The World”, Bowie apareció con un traje inspirado en los diseñados por Sonia Delaunay para una obra teatral de Tristan Tzara. El corazón de gas fue estrenada en el Cabaret Voltaire de Zúrich en 1923. Aquel esmoquin de plástico rígido, creado por la casa Brooks Van Horn, inspiró a Nomi la imagen con la que poco después se daría a conocer como solista y que presidiría la portada de su primer álbum. Por primera vez en la historia, no era Bowie el que se apropiaba de una idea o iniciativa ajena.
La actuación, presentada por Martin Sheen en el programa emitido el 5 de enero de 1980 de SNL, causó sensación, proporcionándole a Nomi una notable exposición más allá de los círculos artísticos subterráneos en los que hasta entonces se había movido. Tal como cuenta el batería Page Wood, otro de sus colaboradores fundamentales, en el documental The Nomi Song, tras la grabación hubo una fiesta a la que acudió Bowie. Wood y el resto de músicos que acompañaban a Nomi en directo le preguntaron si estaba interesado en escuchar algunas ideas que tenían para las canciones de Klaus. “Por supuesto –contestó- voy a quedarme un tiempo por aquí”. Nunca más volvieron a tener noticias de él. Pero gracias a la actuación televisiva, RCA ofreció a Nomi un contrato de grabación. Su primer disco, Klaus Nomi (1981), se convirtió de inmediato en un disco de culto en Francia. Llegó a publicar otro álbum más, Simple Man (1982), antes de fallecer en 1983 a causa del sida. “Total Eclipse” ha sido versionada por Rosenstolz & Marc Almond en 2001, y en 2018 por Superchunk.






